Hablar sobre la educación es hablar
sobre el proceso de formación más importante en la vida de los seres humanos.
La enseñanza juega un papel importante en el crecimiento integral de las
personas y por ende, es indispensable para la concepción de la identidad y el
desarrollo social.
La educación es un proceso de formación
que permite que las personas lleguemos a ser mejores y más completas. El
proceso de enseñanza puede ser descrito como un medio de perfeccionamiento para
el ser humano, el cual se logra a través de esfuerzos realizados para elaborar
estrategias que contribuyan al crecimiento integral de las personas.
La enseñanza no solo se enfoca en la
transmisión de conocimientos en las áreas del saber; como ciencias, lenguaje e
idiomas; también implica conservar las tradiciones y costumbres de generación a
generación para que estas permanezcan vivas al paso del tiempo. Conlleva
moldear a las personas para que se comporten de una manera adecuada atendiendo
a las situaciones que se presenten en su vida cotidiana. Además, enseñar juega
un papel determinante en la formación de la identidad individual y social.
Para comprender el proceso de enseñanza,
tenemos que remontarnos a la Edad Antigua, en la que filósofos griegos como
Platón y Aristóteles, hablaban sobre la educación humana y la manera en la que
los niños deberían ser instruidos para luego incorporarse a la vida social; de
ahí surge lo que conocemos como Filosofía de la Educación. La cual “es el
conocimiento contemplativo, sistemático, universal y último de la educación, es
decir, de los procesos de instrucción, personalización, socialización y
moralización” (Fermoso, 1985, p. 29). La misma nos permite comprender cómo la
enseñanza permite formar al individuo como un ente social, lo que le permite
construir su identidad.
La identidad es un conjunto de rasgos
que diferencian a un individuo de otro, estos rasgos se elaboran de manera
personal pero se construyen en interacción con los demás, es decir, nosotros
mismos tenemos la capacidad de definirnos, de crear nuestra identidad, sin
embargo, esta se moldeará, tomará forma, en el proceso de comunicación e
interacción con las personas que nos rodean. Por eso es que la identidad está
relacionada a un sentido de pertenencia a grupos sociales y culturales; por lo
tanto, tenemos identidad individual y social; el proceso de enseñanza influye
en ambas.
La identidad individual o propia se
construye a través de una representación imaginaria de lo que queremos ser, por
eso se describe como un fenómeno subjetivo; y la identidad social o colectiva
se concibe a través de la personalidad individual, con el reconocimiento de
valores, costumbres y creencias que hemos recibido de un grupo socio-cultural
al cual pertenecemos. Se entiende que necesitamos tener ambas ya que nos
proporcionan una sensación de seguridad y estabilidad.
Por otro lado, la educación es uno de
los factores que más influye en el desarrollo, avance y progreso de los
individuos y de las sociedades. No solo aporta conocimientos, también enriquece
la cultura, los valores y principios y todo aquello que nos distingue como
personas.
El proceso educativo es importante en
todas las formas: promueve el crecimiento económico, permite mejorar los
niveles de bienestar social, reduce los niveles de desigualdad social y
económica, nos permite acceder a mejores empleos lo que nos ayuda a promover el
desarrollo social, eleva las condiciones culturales, permite fortalecer los
valores y fortalece el Estado. Siempre ha sido importante, sin embargo, ha
tomado relevancia en las sociedades modernas en las cuales ha sido necesario el
conocimiento para el avance de la ciencia y el desarrollo de la tecnología.
Referencias Bibliográficas
Narro Robles, José; Martuscelli
Quintana, Jaime y Barzana García, Eduardo (Coord.).(2012) Plan de diez
años para desarrollar el Sistema Educativo Nacional. [En línea]. México:
Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, UNAM <http://www.planeducativonacional.unam.mx>
Fermoso, P. (1985), Teoría de la educación. Una interpretación
antropológica, CEAC, Barcelona.
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